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“Él es el más profundo y único sentido y razón de mi decisión”

El “curso previo” es un periodo de siete semanas en el que algunas jóvenes continúan su discernimiento vocacional antes de iniciar el candidatado. En este año, trece jóvenes de ocho países distintos han comenzado el curso previo que concluirá el 5 de agosto.

Betti Dudda es una de estas jóvenes y le hemos preguntado sus impresiones sobre este periodo. Betti nació en Polonia, pero cuando tenía cuatro años su familia se mudó a Alemania. Tras un año de discernimiento como postulante en la comunidad de las Consagradas del Regnum Christi en este país, está por emprender un nuevo desafío en Monterrey, México, donde ha comenzado el curso previo.

¿Cómo llegaste a conocer a las consagradas del RC?

– Esa es una historia larga. Dios se valió de varias personas que me pusieron en contacto con ellas, especialmente una madre de una familia que durante un campamento me dijo: “Betti, ¡tienes que conocer a las consagradas, te gustaría porque trabajan mucho con los niños y jóvenes!”. A finales del 2019 entré en contacto con Bernadette Ballestrem y finalmente a través de ella, con las consagradas.  

¿Por qué decidiste convertirte en postulante con las consagradas del RC?

– Aunque llevaba un año y medio trabajando muy contenta como profesora a tiempo completo en una escuela muy buena, tenía todo lo que podría desear (amigos, apartamento, grandes viajes…), en mi corazón quedaba un anhelo de más, por lo que empecé a ir a fondo. Especialmente en la oración sentí claramente la invitación del Señor a seguirlo más de cerca y a cuestionarme la vocación; lo que me generó gran resistencia (¿debería renunciar a todo?), pero al mismo tiempo una profunda alegría y la intuición de que, si Él pone este anhelo de ‘más’ en nosotros, solo Él puede llenarlo. Siempre me conmovió el pasaje: “He aquí que estoy a la puerta y llamo. Si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3, 20). Hice un proceso de discernimiento durante marzo y abril de 2020, cuando pasé unas semanas (aunque no planificadas) en la casa de las consagradas de Ratingen, Alemania.

 

¿Cuánto tiempo llevas postulante? ¿Cuál ha sido la experiencia más hermosa o difícil hasta ahora?

– Desde septiembre de 2020. Lo más hermoso fue probablemente poder experimentar el amor de Dios, descubrir cómo Él quería mostrarme su amor en la oración, los sacramentos y especialmente a través de personas en la comunidad y de fuera. Ese amor incondicional, que Él tiene por cada ser humano, y quiere revelárnoslo. ¡Estoy muy agradecida!

– Difícil… hay muchas cosas, pero sobre todo la confrontación con la verdad sobre mí misma; el reconocimiento de las ilusiones y mentiras en las que viví y vivo.

 

¿Qué papel juega Dios en este tiempo?

– Él es el más profundo y único sentido y razón de esta decisión. Se me permitió vivir con Él bajo un mismo techo, con Dios mismo, no dejo de maravillarme y agradecer esto.

 

¿Qué esperas personalmente de este tiempo como postulante? ¿Tienes un objetivo? ¿Qué podría pasar después de eso?

-Ha sido un año que superó todas mis expectativas, fue completamente diferente a lo que había imaginado y ya terminó, pero pronto continuará con el curso previo en México. Mi meta es reconocer cada vez más profundamente la voluntad de Dios para mi vida y crecer más y más en amor, dondequiera que el camino de su Voluntad me conduzca.