Categories: Noticias

Al andar, se hace camino: Melicia Antonio celebra veinticinco años de vida consagrada

Para Melicia Antonio, consagrada de Regnum Christi, la elección siempre había sido clara: desde muy joven, ya sabía que quería ser monja o misionera.

 Al crecer, Melicia encontró inspiración en la lectura de las vidas de los santos, especialmente de los mártires jesuitas. Nacida en Tokio, Japón, Melicia se crió en una gran familia militar, con padres que la apoyaron increíblemente y la alentaron constantemente a explorar todos sus intereses para ver cuál era su camino. En 1996, cuando Melicia tenía 17 años, fue a una misión evangelizadora de Juventud para el Tercer Milenio (ahora llamada Juventud Misionera) en las Bahamas, y fue aquí donde conoció por primera vez a las consagradas de Regnum Christi. Inmediatamente, supo que había encontrado su hogar espiritual en Regnum Christi y que Dios la llamaba a pasar el resto de su vida consagrada a Él

Pocos años después, en México, Melicia emitió sus votos definitivos como consagrada del Regnum Christi. Desde entonces, su vocación la ha llevado a numerosos países como Estados Unidos, México e Italia. Este verano, el 27 de agosto, Melicia celebró veinticinco años de vida consagrada en Everest Academy and Collegiate, una escuela del Regnum Christi en Clarkston, Michigan.

Para Melicia, una de las mejores cosas que la vida consagrada le ha dado es el don del tiempo para orar. “Recuerdo que cuando era joven pensaba: ‘Si quiero mucho tiempo para rezar, probablemente debería ser consagrada'”, afirma Melicia. “La vida es siempre muy ocupada, las obligaciones son muchas, y me da consuelo saber que uno de mis principales compromisos de vida es tener tiempo suficiente para orar e interceder por los demás.”

Otra cosa que Melicia ama de su vocación a la vida consagrada es el sentido de unidad que siente con sus compañeras consagradas, además de Legionarios de Cristo y miembros de Regnum Christi. “Me encanta que seamos una familia espiritual y trabajremos juntos en la misión”, dice Melicia. “Creo que hay una sinergia y una gracia especiales cuando nos enfrentamos a los mismos desafíos y juntos recurrimos a nuestro carisma para hacer presente a Cristo en el mundo. Trabajar con otros grupos e instituciones también es muy emocionante, pero siento algo distinto en mí cuando estoy con otras consagradas y miembros de el Regnum Christi.”

Regina Doyle, Melicia Antonio, Lucy Honner, Rose Weibery Teresa Maziarz en la celebración de su aniversario de consagración.

Melicia pudo celebrar su 25 aniversario de vida consagrada con algunos miembros de la familia Regnum Christi en la misa y recepción que se tuvieron en la Academia del Everest. Christi Lucy Honner y Regina Doyle también celebraron su 25mo aniversario, mientras que Rose Wieber y Teresa Maziarz celebraron 20 años como consagradas. El Diácono Aaron Poyer, el Delegado Arquidiocesano para la Vida Consagrada y la Misión Sacerdotal, asistió a la misa, que fue concelebrada por seis Legionarios de Cristo de Detroit, Notre Dame, Indiana y Chicago, incluyendo al hermano de Regina, el P. John Doyle, LC, quien dio la homilía. “Me encantaba pasar tiempo con la familia Regnum Christi”, dice Melicia, “con las consagradas, los Legionarios, las familias y todos nuestros amigos.” 

Si bien la vocación de Melicia llegó a muy temprana edad, no cambiaría nada de las circunstancias. “Honestamente creo que sabía todo lo que necesitaba saber hace veinticinco años. Dios sabe lo que nosotros necesitamos saber, y lo revela en el momento presente, así que solo necesitamos vivir plenamente en cada momento. Al andar, se hace camino, el camino se hace al caminar.”  

Melicia actualmente reside en South Bend, Indiana (Estados Unidos), mientras realiza su doctorado en Teología Moral en la Universidad de Notre Dame. Después de haber enseñado en distintas especialidades durante la mayor parte de su vida consagrada, Melicia espera poder enseñar e investigar sobre teología política, doctrina social católica y ética de la virtud a nivel profesional.

“Realmente disfruto de esta misión y encuentro una alegría especial al explorar la fe y compartirla con los demás.”

 

Este artículo fue publicado originalmente en Regnum Christi.